La malnutrición es una alteración que se debe al déficit de macro- y/o micronutrientes y es secundaria a una ingesta que no cubre las necesidades del paciente. Desencadena una disminución en la función orgánica, una disminución de la masa corporal, alteraciones de los valores analíticos así como deterioro del pronóstico del paciente.
La malnutrición es una situación frecuente en el paciente crítico. Puede presentarse tanto en el momento del ingreso, aunque también puede desarrollarse durante su estancia en una Unidad de Cuidados Críticos.
Causas de malnutrición
La desnutrición puede deberse tanto a un aporte insuficiente de nutrientes, habitualmente por una situación de ayunas de repetición, como a un estado catabolico secundario a una agresión o estrés, como es el caso de los pacientes sometidos a intervenciones quirúrgicas o que presenten traumatismos, quemaduras o diversas otras patologías críticas.
En el enfermo critico la causa más frecuente de desnutrición es el hipermetabolismo e hipercatabolismo (malnutrición por aumento del consumo) en el contexto del síndrome postagresión. Puede producir una
pérdida de 2 kg/día si no se administra una nutrición adecuada.
Otros motivos de desnutrición incluyen:
Disminución de aportes: anorexia secundaria a enfermedad, ayuno para la realización de exploraciones, alteración de la deglución, deshidratación y mala salivación, etc...
El ayuno se ha definido como una situación en la que el paciente presenta una ingesta alimentaria por debajo de sus necesidades, por lo que no recibe la cantidad adecuada de energía en forma de macro y/o micronutrientes. Las consecuencias de la menor ingesta incluyen una puesta en marcha de mecanismos de adaptación metabólica para asegurar la necesidad total de energía y los requerimientos tisulares específicos.
Mal aprovechamiento de la ingesta: escasa producción de saliva, disminución de la secreción gástrica por anti-H2, alteración del vaciado gástrico, disminución de la secreción exocrina pancreatica, atrofia de microvellosidades intestinales con disminución de la superficie de absorción, empleo de antibióticos con desaparición de la flora saprofita intestinal.
Aumento del consumo: se debe al aumento de pérdidas (enteropatía pierde-proteinas postirradiación, sobrecrecimiento bacteriano; síndrome nefrótico, depuración extrarenal, pérdidas por drenajes, fístulas, pérdidas cutáneas) y/o consumo accelerado ya comentado previamnte en el seno del síndrome postagresión. |